El centro de Barcelona presentaba un aspecto irreconocible a mediados del siglo XIX. Según las imágenes del Fondo Lluís Tuells, el espacio que hoy ocupa la plaza de Catalunya era una explanada flanqueada por un bosque frondoso que se extendía hasta la falda de Collserola.
La zona estaba dominada por el ferrocarril. El tren de Sarrià, inaugurado en 1862, circulaba por la calle Balmes, mientras que la estación de Martorell se situaba en la actual ronda de la Universidad.
“"La línea provocaba una división importante y eran muy habituales los atropellamientos y accidentes."
El derribo de las murallas medievales y el Plan Cerdà transformaron este paisaje. Las instalaciones ferroviarias se clausuraron el 25 de octubre de 1882 para facilitar el crecimiento del distrito.




