El accidente mortal en Gelida hace dos semanas desencadenó una crisis ferroviaria sin precedentes que ha terminado impulsando el uso del transporte urbano. Según datos del Ayuntamiento de Barcelona, el metro registró un 10% más de validaciones en comparación con la semana del 12 de enero, la previa al caos ferroviario.
Este incremento se ha hecho especialmente notorio durante las horas punta de la mañana, con aumentos de usuarios de entre el 4% y el 5%. Paralelamente, la red viaria de Barcelona también ha sufrido las consecuencias, con un crecimiento del tráfico del 4% en los accesos de la ciudad entre las seis y las ocho de la mañana.
La movilidad entre bus y metro en Barcelona superó los 709 millones de viajeros durante el año 2025.
Más allá de la coyuntura actual, el transporte público de la capital ha cerrado un 2025 histórico. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el metro acogió a más de 479 millones de pasajeros, un 2,4% más que el año anterior. Por su parte, el servicio de bus registró 229 millones de usuarios, manteniendo una tendencia al alza.




