Durante el 76º congreso regional de Esquerra, Farín subrayó su visión de una Barcelona con un fuerte carácter obrero y un tejido comercial de proximidad, donde los residentes se sientan identificados y puedan expresarse en catalán. Defendió una ciudad que permita el desarrollo de proyectos de vida en todos los barrios, sin que los ciudadanos sean expulsados por fondos buitre o grandes especuladores.
“"No lo permitiremos."
El dirigente republicano aseguró que el partido se esforzará por ofrecer un modelo alternativo de ciudad, explicando la propuesta de ERC en los 73 barrios de la capital catalana. Asimismo, expresó su confianza en que la cabeza de lista de la formación, Elisenda Alamany, se convertirá en la futura alcaldesa de Barcelona.
Por su parte, Alamany criticó la imagen de una Barcelona de postal, vacía de alma y personalidad, que, según ella, se ha consolidado con los gobiernos recientes. Hizo un llamamiento a recuperar la identidad de la ciudad de cara a las elecciones de 2027, buscando una Barcelona capital con oportunidades y calidad de vida para sus habitantes.
“"Han gobernado nuestra ciudad como si fuera una isla de la nada, como si no fuera la capital del país."
La cabeza de lista consideró que la elección de la nueva dirección de la federación, más alineada con la cúpula nacional del partido, marca el inicio de una nueva etapa centrada en el futuro de la ciudad más que en las dinámicas internas del partido.




