La protesta comenzó a las doce y cuarto del mediodía desde el monumento a Rafael Casanova, situado en la ronda de Sant Pere de Barcelona. La movilización tenía como objetivo principal denunciar los años de desinversión y abandono por parte del Estado español en la infraestructura ferroviaria de cercanías.
¡Basta! Única vía, Independencia
El lema escogido por los organizadores, '¡Basta! Única vía, Independencia', subraya su posición de que la única solución efectiva para resolver la crisis de Rodalies en Cataluña es la consecución de la independencia.
El recorrido de la marcha pasó por puntos neurálgicos de la ciudad como la plaza Urquinaona y la Via Laietana, finalizando en la céntrica plaza Sant Jaume. Además, los convocantes criticaron duramente a las plataformas de usuarios por haber organizado una segunda protesta cinco horas más tarde, acusándolas de “contraprogramar” su acción.




