Desde el pasado viernes, la comunidad autónoma ha sufrido un episodio de tiempo inestable con fuertes vientos y fenómenos costeros. A pesar de una ligera tregua durante la tarde del domingo, la lluvia se ha reactivado con fuerza durante la madrugada y la mañana del lunes, especialmente en el nordeste del territorio.
La provincia de Girona se encuentra bajo aviso naranja, con acumulaciones que podrían superar los 50 l/m² e incluso 100 l/m² de forma local en el Alt y Baix Empordà, Pla de l’Estany y Gironès. En la provincia de Barcelona, el litoral y prelitoral mantienen el aviso amarillo, con chubascos intensos previstos a partir del mediodía, con acumulaciones de 30 a 40 l/m².
El viento de Levante soplará con mucha fuerza en el nordeste, con ráfagas que podrían superar los 60 km/h, lo que ha obligado a activar el aviso rojo por peligro máximo en las playas del Empordà.
La nieve es protagonista en el Pirineo y Prepirineo oriental, con aviso naranja en el Ripollès donde la cota se sitúa entre 1.400 y 1.600 metros, y se esperan más de 30 centímetros de nieve nueva. El momento más inestable se vivirá en la madrugada del martes, cuando las ráfagas de viento superarán los 70 km/h y el aviso costero ascenderá a rojo en todo el litoral.
La calma meteorológica no llegará hasta el miércoles, con una mejora generalizada y apertura de claros en el litoral. No obstante, la humedad generada por las lluvias facilitará la formación de nieblas espesas en la depresión central. Las temperaturas máximas volverán a ascender, superando la barrera de los 15ºC.




