La situación inmobiliaria en Barcelona se ha convertido en el principal obstáculo para la juventud. Según los datos del Ayuntamiento de Barcelona, el 18% de los ciudadanos de entre 25 y 34 años residen en el hogar familiar, una cifra superior al 15% registrado en 2020. Este fenómeno ocurre a pesar de que los ingresos medios han crecido un 35% en el último lustro, alcanzando los 1.200 euros.
El coste de la vivienda absorbe gran parte de los recursos de quienes se han independizado. De media, los jóvenes destinan 1.065 euros al mes al hogar, un 19,1% más que hace cinco años. Además, el 21,6% comparte piso, y un 84% de ellos afirma que lo hace por necesidad económica.




