Cada año se detectan cerca de 200 nuevos casos de cáncer en niños en Catalunya. A pesar de las altas tasas de supervivencia, la consideración de la enfermedad como minoritaria dificulta la llegada de fondos. Júlia Horcas, que ahora tiene 21 años, es un ejemplo de resiliencia tras superar dos trasplantes de médula en el Hospital Vall d'Hebron.
“"Una persona que no ha sufrido una enfermedad no puede entenderte igual que otra que sí lo ha vivido."
Durante su tratamiento, su familia fue de las primeras en residir en la Casa dels Xuklis, un recurso gestionado por Afanoc que ofrece un entorno familiar. La joven destaca que estos espacios y las colonias de verano son vitales para crear vínculos y permitir que los afectados puedan ser ellos mismos sin sentir el rechazo social.
La entidad Afanoc pone el foco este año en la Unidad AYA, un servicio pionero en Vall d'Hebron desde 2022. Este equipo atiende a jóvenes de entre 15 y 26 años, un colectivo vulnerable que a menudo queda en un vacío asistencial entre la pediatría y la medicina de adultos.




