Esta iniciativa, nacida en el barrio de La Florida, el más denso de Europa y con una alta problemática social, ofrece una solución innovadora ante la creciente dificultad de acceso a una vivienda digna. La cooperativa adquiere pisos en manos de fondos especuladores y bancos para cederlos en uso a familias que no pueden acceder al mercado libre, donde los alquileres superan los 1.000 euros.
El miedo al desahucio y la precariedad habitacional han generado situaciones de angustia y problemas de salud mental en muchas familias. Una de las beneficiarias, que intentó sin éxito un alquiler social, encontró en Les Juntes el apoyo necesario para estabilizar su situación. Actualmente, su familia vive en un piso de la cooperativa, con la tranquilidad de no ser desahuciados.
“"Aquí viene a vivir mucha gente que en otros lugares no la quieren por el racismo o la aporofobia."
El activismo por la vivienda digna en La Florida ha ido ganando fuerza ante el goteo constante de desahucios. A finales de 2023, un grupo de mujeres decidió ir más allá de las paradas de desahucios y constituirse como cooperativa. Esta apuesta política busca corregir el fracaso de las políticas de vivienda pública y mantener la red social del barrio.
Tras cumplir un plan de viabilidad y firmar un crédito con Coop57, Les Juntes se marcó el objetivo de adquirir cuatro viviendas. Hasta ahora, han superado las expectativas, comprando ocho pisos y teniendo dos más en proceso de adquisición. Las familias socias abonan una cuota mensual de 450 euros, una cantidad asequible para muchas de ellas.
“"He llorado mucho, pero ahora con el piso me he quitado un peso de encima."
El perfil de las familias cooperativistas es diverso, pero la mayoría comparten una alta vulnerabilidad social. La cooperativa también tiene la voluntad de rehabilitar los pisos, muchos de los cuales presentan deficiencias estructurales. Les Juntes se presenta como una apuesta política que abre la puerta de la esperanza para aquellos en riesgo constante de quedarse en la calle, luchando contra el paternalismo y la culpabilización que a menudo sufren las personas sin acceso a una vivienda digna.




