La reconversión de la histórica cantera de Ca n'Aymerich en Castelldefels (Baix Llobregat) avanza con la licitación de las obras por parte del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). El objetivo es transformar este espacio, que anteriormente sirvió como aparcamiento de camiones, en un parque abierto a la ciudadanía. El proyecto tiene un presupuesto base de licitación de cuatro millones de euros, y las empresas interesadas tienen hasta el 1 de junio para presentar sus ofertas.
El diseño, a cargo de los estudios de arquitectura Batlle i Roig (BIR) y Simon i Blanco (SBS), busca un equilibrio entre la recuperación ambiental y natural del entorno y la creación de puntos de actividad deportiva, lúdica y de encuentro. La primera fase se centrará en el tramo inferior, con un carácter más urbano y conexión con el Camí del Fondo de Ca n'Aymeric y la calle de Dolores Ibárruri. Si se cumplen los plazos, las obras podrían comenzar en septiembre de este año.
Este espacio es también conocido por ser el lugar donde se encontraron importantes restos fósiles. En la conocida como 'cova del rinoceront', un estudio de la Universitat de Barcelona (UB) confirmó la presencia de rinocerontes prehistóricos hace unos 130.000 años. Las excavaciones también revelaron fósiles de tortugas mediterráneas, elefantes, ciervos y bóvidos.
El futuro parque, situado en terrenos municipales, incluirá zonas verdes con vegetación autóctona, un espacio de interpretación de la 'cova del rinoceront', áreas deportivas y un pequeño anfiteatro exterior. También se prevén equipamientos para todos los públicos, como juegos infantiles, un espacio para perros, caminos para pasear y pistas de baloncesto y pickleball. El recinto contará con un sistema de cierre nocturno para garantizar la seguridad.
La historia de Ca n'Aymerich se remonta a una antigua masía del 1391. La cantera comenzó a operar en 1945. A lo largo del tiempo, el espacio ha tenido diversos usos, incluyendo un campamento militar en 1955 y un proyecto fallido de parque acuático en 2001 que generó rechazo vecinal. Posteriormente, en 2006 se firmó un convenio para un aparcamiento de camiones, y en 2020 se propuso un tanatorio, también rechazado por los vecinos. Finalmente, en 2024, el ejecutivo local rescindió el convenio con los camioneros, abriendo la puerta al actual proyecto de parque.




