Los Mossos investigan cuatro incidentes violentos de clanes balcánicos en el área de Barcelona

La policía catalana sigue de cerca la guerra entre los clanes Kavac y Skaljari, que ha dejado dos asesinatos y dos tentativas en menos de un año en la región.

Imagen genérica de luces de emergencia reflejándose sobre asfalto mojado en un entorno urbano mediterráneo.
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Imagen genérica de luces de emergencia reflejándose sobre asfalto mojado en un entorno urbano mediterráneo.

Los Mossos d'Esquadra están investigando cuatro incidentes violentos, incluyendo dos asesinatos y dos tentativas, vinculados a la guerra entre los clanes balcánicos Kavac y Skaljari en el área de Barcelona en menos de un año.

La rivalidad entre los clanes Kavac y Skaljari, originarios de Kotor (Montenegro), ha escalado en Cataluña, con la policía catalana registrando varios episodios de violencia. Esta disputa, que ha provocado entre 60 y 70 homicidios en toda Europa, se caracteriza por la celebración con pirotecnia en la ciudad de origen cada vez que se produce una muerte, un hecho que las autoridades interpretan como una voluntad de exhibir a la víctima.
En los últimos doce meses, el área de Barcelona ha sido escenario de dos asesinatos y dos tentativas de homicidio atribuidos a esta guerra. La víctima más reciente es un supuesto miembro de los Skaljari, de 44 años, que recibió dos disparos por la espalda mientras se encontraba en una terraza con su familia y permanece hospitalizado en estado grave. Anteriormente, otro intento de asesinato tuvo lugar en agosto, y un hombre fue tiroteado mortalmente en Castelldefels en diciembre.

"No es por la cocaína, hay mercado para todos. Es pura venganza."

fuentes policiales
Las fuentes policiales subrayan que el motivo principal de estos actos no es el control del tráfico de cocaína, sino una profunda venganza. Los clanes utilizan medios sofisticados, desde armas de fuego en España hasta explosivos en Serbia, y son capaces de enviar sicarios con recursos suficientes para localizar y eliminar a sus objetivos. Esta operativa dificulta las investigaciones, ya que los autores no dejan rastro y requieren una amplia colaboración internacional.
La guerra entre los Kavac y los Skaljari comenzó en 2014, después de una disputa por un cargamento de 200 kilos de cocaína que iba hacia Valencia. Inicialmente, ambos grupos formaban parte del clan Kotor, dedicado a la importación de cocaína desde Sudamérica. La separación y el inicio de la violencia se produjeron cuando uno de los clanes interpretó la pérdida de la droga como una traición, cobrándose la primera víctima en 2015.
Aunque la mayoría de las ejecuciones se producen en los Balcanes, la disputa se ha extendido por varios países europeos, incluyendo Alemania, Austria, Países Bajos, Grecia, Ucrania, Turquía y España. Los puertos son puntos clave para la entrada y distribución de la droga, lo que lleva a los miembros de estos clanes a asentarse en territorio catalán con documentación falsa, intentando pasar desapercibidos e incluso estableciendo vidas familiares. Los Mossos d'Esquadra, en colaboración con la policía serbia, han desarticulado algunas facciones de estos grupos, con detenciones como la de 13 personas vinculadas a los Kavac el pasado octubre. A pesar de los incidentes recientes, las autoridades no consideran que la guerra se haya intensificado, sino que se mantiene como un conflicto sostenido en el tiempo sin un final amistoso a la vista.