La infraestructura permitirá que los trenes de la R7 dejen de invadir la vía contraria de la R4 al salir de la estación central de Cerdanyola. Esta mejora técnica eliminará los actuales cruces al mismo nivel, reforzando la seguridad y reduciendo los retrasos en cadena que afectan a la red ferroviaria catalana.
El proyecto, integrado en el Plan de Rodalies 2020-2030, se ubicará cerca de la autopista C-58. La obra se realizará sin interrumpir el servicio ferroviario. No obstante, desde la PTP señalan que el desdoblamiento debería llegar hasta la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) para ser plenamente efectivo.




