La protesta, que se repetirá el viernes 20 de febrero, tiene como objetivo principal que el departamento dirigido por Olga Pané limite la sobrecarga profesional y elimine las jornadas de guardia de 24 horas. Los facultativos también demandan más personal para cubrir los periodos de descanso y vacaciones.
El Departament de Treball ha establecido unos servicios mínimos que sitúan la actividad de los centros de salud al 25% el primer día. En los hospitales, las urgencias, las unidades de cuidados intensivos (UCI) y los tratamientos oncológicos urgentes funcionarán con total normalidad para garantizar la seguridad de los pacientes.
El transporte sanitario y la coordinación de emergencias médicas no sufrirán alteraciones en los casos críticos. Para el resto de servicios asistenciales, los centros sanitarios aplicarán un funcionamiento equivalente al de una jornada festiva, asegurando siempre la atención a los pacientes ya ingresados.




