La nueva organización surge tras tres meses de gestación con el fin de denunciar la falta de preservación de los pulmones urbanos. La plataforma agrupa a colectivos de diversos barrios que buscan ganar fuerza ante la administración y los intereses privados para salvar los bienes comunes de la especulación urbanística.
“"No nos podemos permitir seguir perdiendo los retales de naturaleza que nos quedan en una ciudad con tan poco verde por habitante."
Entidades como Defensem Can Raventós o Salvem el Patrimoni forman parte de este espacio de lucha. La iniciativa también pretende impulsar proyectos de renaturalización y sostenibilidad en zonas como la Serra de Collserola, fomentando la participación ciudadana en la gestión del verde urbano.
“"Nos dimos cuenta de que teníamos muchas cosas en común: una vida comunitaria alrededor de espacios en peligro."




