Desde hace seis años y medio, Pinullet, ubicada en la calle Sant Gabriel, se ha consolidado como una quesería urbana que elabora productos de forma artesanal en el corazón de la Vila de Gràcia. Cada semana, el establecimiento recibe 1.000 litros de leche cruda ecológica de alta calidad procedente de Cardedeu, la base para sus siete variedades de queso.
La producción semanal de Pinullet alcanza los 120 kilos de queso, sumando unos 480 kilos al mes. La especialidad de la casa es el stracchino, un queso fresco de punta descrito como sabroso, ácido y cremoso, con un sabor intenso. Este producto busca desmitificar la idea de que el queso fresco es una propuesta simple, ofreciendo una elaboración mucho más compleja.
“"Para hacer un buen queso se necesitan un poco de técnica, sensibilidad y mucha limpieza."
Además del stracchino, Pinullet ofrece una amplia gama de quesos, incluyendo brossat (ricotta) y mozzarella. También elaboran un queso de pasta blanda tipo camembert y tres quesos de larga curación: uno con trufa, uno con albahaca y otro con seis meses de maduración, que reposa en una cámara con temperatura y humedad controladas. Otro producto destacado es su cenizado, elaborado con leche pasteurizada ecológica y cuajo láctico con ceniza, con una maduración de 21 días.
La elaboración de quesos en un entorno urbano es un reto que el emprendedor asumió después de crecer en el campo y sentir la necesidad de llevar una parte de este entorno a la ciudad. Hace siete años, se propuso el objetivo de crear un camembert en un contexto metropolitano. El emprendedor asegura que es el único en Europa que prepara queso de este tipo con leche cruda ecológica dentro de una gran ciudad, y destaca que Barcelona es una ciudad puntera en gastronomía y en la búsqueda de productos gourmet.
“"Hago aquello que me hace feliz."




