“"Para una condena así es necesario que quien envía el mensaje de falsa alarma lo haga con esa intención y, por lo tanto, quedaría fuera una broma o un comentario en el que el acusado no quisiera en realidad hacer un falso aviso."
Precedentes legales de las falsas alarmas: de la absolución a la prisión
El artículo 561 del Código Penal castiga la simulación de peligro que moviliza equipos de emergencia, con penas de hasta un año de cárcel.
Por Anna Bosch Pujol
••2 min de lectura
Imatge genèrica d'un jutjat o d'un avió a l'aeroport amb presència policial, simbolitzant la justícia i l'ordre públic.
Juristas como Jorge Navarro y Pol Olivet analizan los precedentes legales de las falsas alarmas, como los casos de Menorca (2022) y Vitoria (2015), para determinar las posibles responsabilidades penales en incidentes recientes como el de Turkish Airlines en Barcelona.
El 3 de julio de 2022, un joven británico envió un mensaje de Snapchat con una falsa amenaza de bomba mientras volaba hacia Menorca. La alerta movilizó un Eurofighter del ejército español. Aunque la Fiscalía pedía 19 años de prisión y una indemnización de 95.000 euros, la Audiencia Nacional lo absolvió. El tribunal consideró que no se podía interpretar que tuviera la intención de movilizar al ejército, ya que el mensaje se envió a un grupo privado de seis amigos.
Otro precedente es el del “lobo solitario” de Vitoria, que el 4 de abril de 2015 avisó al 112 de una bomba inexistente en la estación de autobuses, activando a la Ertzaintza. Este hombre aceptó siete meses y medio de prisión por desórdenes públicos con el agravante de reincidencia. En ambos casos, la acusación se basó en el artículo 561 del Código Penal, que castiga la simulación de peligro que provoca la activación de equipos de emergencia con penas de tres meses a un año de prisión.
El profesor de derecho penal en la Universidad de Barcelona (UB), Pol Olivet, ve más improbable una condena en casos como la reciente falsa alerta en Turkish Airlines, donde un pasajero creó una red Wi-Fi con nombre de amenaza. Olivet duda que esto se pueda considerar una comunicación activa del falso aviso, ya que sería necesario saber si alguien llegó a consultar la lista de redes disponibles y con qué intención se creó.
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