La expedición se lleva a cabo coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania y tiene como meta conseguir al menos 15 vehículos, principalmente ambulancias, pero también pickups y coches 4x4. La presentación contó con el apoyo de figuras clave del sector empresarial catalán, como Josep Santacreu, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, y Pau Relat, presidente de la Fira de Barcelona.
“"Animo al mundo empresarial a colaborar para que la caravana de ambulancias colapse la AP-7."
Además de los vehículos, la caravana humanitaria busca trasladar generadores, desfibriladores y mochilas médicas de emergencia, dada la destrucción de las infraestructuras energéticas. Sor Lucía Caram describió la situación actual en Ucrania como “el peor momento de la guerra”, con millones de ciudadanos sin luz ni calefacción a temperaturas gélidas.
“"La patrona catalana de la ayuda humanitaria a Ucrania."
Hasta el momento, la fundación ha reunido siete ambulancias, dos pickups y un 4x4. La expedición partirá de la Sagrada Familia el 20 de febrero, tras la bendición del cardenal Joan Josep Omella. Uno de los vehículos ha sido financiado con fondos del papa Francisco. La misión también trasladará a cinco soldados ucranianos que han recibido tratamiento médico en Cataluña.




