El consistorio de Terrassa ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para combatir el encarecimiento de la vivienda con la presentación del nuevo Plan Local de Vivienda 2026-2031. Este documento, que se prevé aprobar este viernes en el pleno municipal, tiene como principal objetivo incrementar significativamente el parque de vivienda asequible de la ciudad.
Actualmente, Terrassa dispone de 6.811 viviendas destinadas a políticas sociales, representando un 7,74% del total. El plan aspira a alcanzar el 10% para 2031 y avanzar hacia el 15% exigido por la Generalitat de Catalunya para 2044. La concejala de Políticas Sociales y Promoción Pública de Vivienda, Lluïsa Melgares, ha destacado que el plan contará con un presupuesto de 27,6 millones de euros, aunque ha subrayado la necesidad de movilizar inversión público-privada y una mayor implicación económica de las administraciones catalana y estatal.
Para cumplir el Objetivo de Solidaridad Urbana, se promoverán 3.857 nuevas viviendas asequibles antes de 2029. El Ayuntamiento impulsará más de 3.000 pisos protegidos en los próximos cinco años mediante la cesión de suelo público a promotoras privadas y cooperativas, y recuperando la promoción pública directa a partir de 2030. Ya hay en marcha promociones que suman unas 740 viviendas y el consistorio dispone de 48 solares con capacidad para unas 2.600 unidades adicionales. Según Melgares, aumentar el parque público es "la única manera de influir realmente en el mercado y contener los precios".
El precio del alquiler en Terrassa ha aumentado un 63% desde 2013, superando los 1.200 euros mensuales de media en las ofertas publicadas, según datos del plan.
En cuanto a los pisos vacíos, Melgares ha cuestionado la cifra de 10.000 publicada por el INE en 2021, basándose en el consumo eléctrico. Un estudio municipal rebaja esta cifra a unos 2.000 pisos vacíos, cifra más cercana al censo anterior que identificó 1.733 unidades. La concejala ha reclamado una mayor implicación del Estado con los pisos vacíos de la Sareb, defendiendo el control municipal para su uso social.
El plan también incluye la rehabilitación del parque residencial, especialmente en edificios construidos entre los años 50 y 80, donde el 26,6% todavía no dispone de ascensor y presentan baja eficiencia energética. Se destinarán ayudas a rehabilitación, accesibilidad y eficiencia energética, y se impulsará una "ventanilla única" para centralizar la atención a las familias.
El portavoz de ERC en Terrassa, Pep Forn, se ha mostrado satisfecho por el consenso político alcanzado en el documento, considerándolo "una buena hoja de ruta" para afrontar el problema de la vivienda.




