Las obras, que han sido licitadas recientemente, tienen previsto su inicio el próximo verano con un plazo de ejecución de 15 meses. El objetivo es adaptar la infraestructura a las necesidades actuales y futuras de la red, permitiendo el estacionamiento de más unidades para reducir la saturación de la línea azul.
Según los informes de TMB, la línea requiere alcanzar las 47 unidades en servicio para 2025. La intervención en Can Boixeres permitirá habilitar espacio para dos nuevos trenes comerciales dentro de la nave de vehículos auxiliares, además de mejorar las áreas de almacenamiento y la eficiencia energética mediante placas fotovoltaicas.
“"Es un conjunto de obras clave para la mejora del sistema de transporte y para facilitar el incremento de oferta previsto."
Esta actuación forma parte de un plan más amplio de la Generalitat en la red de metro, que incluye inversiones similares en Sant Genís (L3) y la modernización de los sistemas de señalización en la L4 por valor de 62 millones de euros.




