Las sospechosas, de entre 42 y 62 años, se aprovechaban de personas vulnerables, mayoritariamente del norte de África, que buscaban el padrón para solicitar la reagrupación familiar. Las víctimas recibían documentos que acreditaban residencias en domicilios inventados o donde nunca habían vivido.
La detención se produjo in fraganti en plena vía pública de Santa Coloma cuando las mujeres entregaban un documento falso. Los agentes decomisaron 1.000 euros en efectivo que presuntamente formaban parte del pago por el trámite fraudulento.
Aunque las detenidas afirmaban tener vínculos con empleados del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet para dar apariencia de legalidad, la investigación ha descartado cualquier participación de trabajadores municipales en la trama.




