Tras el paso de la borrasca Harry, que provocó desbordamientos de ríos y calles anegadas, especialmente en las comarcas de Girona, el nuevo frente atlántico mantiene la alerta. Los efectos de Harry fueron notables en la costa, donde el oleaje de más de seis metros destrozó una parte del paseo marítimo de Badalona (Barcelonès), dejándolo inutilizable.
La borrasca Ingrid llega este jueves con cielos cubiertos y precipitaciones en la depresión central, el litoral y el prelitoral de Girona y Barcelona. El viento soplará con rachas de Mistral superiores a 80 km/h en el Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre, motivo por el cual el Meteocat ha activado el aviso amarillo en las comarcas del Montsià, Baix Ebre, Baix Camp y el Alt Empordà.
En cuanto a la nieve, la cota se situará inicialmente alrededor de los 1.200 metros en los Pirineos, pero irá descendiendo progresivamente. La división meteorológica será clara de cara al viernes: mientras que el litoral gozará de una relativa calma, el tercio oeste tendrá lluvias generalizadas.
El punto más frío llegará la madrugada del sábado, cuando las nevadas se reactivarán en el oeste y la cota caerá hasta los 500 o 400 metros. Este nivel es suficiente para cubrir de blanco muchos pueblos y ciudades, y la nieve podría alcanzar las comarcas del norte de Barcelona y el interior de Girona, con temperaturas máximas de entre 5 y 10ºC.




