El nuevo mecanismo supone un coste añadido de 38 euros por autocar y día, sumando 35 euros por el permiso de concesión y tres más por la reserva obligatoria. Esta medida, que se planteó en las ordenanzas fiscales de 2025, se aplica desde este lunes y se añade a los 20 euros que ya pagaban las compañías en 2024.
Según el consistorio, el objetivo principal de la Zona Bus 4.0 es distribuir los vehículos de manera más eficiente para reducir la congestión en las zonas de parada. El sistema establece un límite de estacionamientos por hora en las vías con mayor actividad e introduce la reserva telemática obligatoria para todos los operadores.
La reserva es indispensable para el estacionamiento o las paradas breves en ocho puntos de alta demanda. Estos incluyen los entornos de la Sagrada Familia, el Park Güell, La Pedrera, el Hospital de Sant Pau, las Drassanes, el distrito de Ciutat Vella, el Port Olímpic y la Fuente Mágica de Montjuïc.
En total, la ciudad de Barcelona dispone de 210 plazas que requieren esta reserva previa, de las cuales 159 están destinadas a estacionamientos largos y 51 a paradas de corta duración. Antes de su implementación, ya se habían expedido más de un millar de permisos a través del nuevo sistema.




