La iniciativa, denominada RV-PART, está liderada por la Dra. María del Carmen Medina Mallén, investigadora del grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer del IR Sant Pau. El proyecto pretende ofrecer una experiencia inmersiva donde obstetras, matronas y anestesiólogos puedan vivir situaciones asistenciales desde la perspectiva de la paciente.
Según la Dra. Medina, la realidad virtual permite cambiar el punto de vista habitual, colocando al profesional en el lugar de la mujer para experimentar cómo se viven ciertas actuaciones, comunicaciones o decisiones durante el parto. Esto facilita la comprensión del impacto emocional de las prácticas asistenciales.
Se desarrollarán tres escenarios virtuales que recrearán situaciones como la falta de consentimiento informado, la vulneración de la intimidad, el uso de lenguaje inadecuado, la ausencia de acompañamiento o la presión para aceptar procedimientos. También se considerarán factores como la edad, el origen o la diversidad cultural de las mujeres.
El objetivo no es entrenar técnicas clínicas, sino abordar aspectos como la empatía, la comunicación, los sesgos implícitos y las relaciones de poder, elementos más difíciles de tratar con la formación tradicional. La Dra. Medina destaca que el proyecto tiene un enfoque formativo y no punitivo, buscando generar un espacio seguro para reflexionar sobre cómo mejorar la atención.
Tras cada sesión virtual, se realizarán debates guiados por expertos en perspectiva de género y violencia obstétrica. Estos espacios servirán para analizar las emociones y situaciones vividas, y para construir colectivamente alternativas aplicables a la práctica diaria.
El proyecto utilizará un diseño cuasiexperimental para evaluar los cambios en los profesionales antes y después de la intervención. Se analizará su capacidad para reconocer prácticas de violencia obstétrica, su sensibilización y su actitud hacia el concepto.
La Dra. Medina afirma que se quiere comprobar si la experiencia vivencial de la RV puede generar un cambio más profundo que el conocimiento teórico, ayudando a revisar actitudes y comportamientos en el contexto asistencial.
Esta iniciativa se basa en un proyecto anterior financiado en 2020, que formó a 70 profesionales en violencia obstétrica. A pesar de mejorar el reconocimiento de situaciones problemáticas, se detectaron resistencias emocionales y dificultades para aplicar los cambios en entornos de mucha presión asistencial.
El nuevo proyecto RV-PART busca superar estas limitaciones con una metodología más vivencial, trasladando el aprendizaje del plano cognitivo a un nivel emocional y relacional para reforzar la capacidad transformadora de la formación.
En el proyecto colaboran el Grupo de Trabajo para el Estudio y la Prevención de la Violencia Obstétrica, la Comisión Clínica de Sexo y Género en Salud, el Campus de Aprendizaje del Hospital de Sant Pau y VTOOLS, especializada en RV. Esta colaboración combina conocimiento clínico, perspectiva de género y tecnología.
Los materiales generados, incluyendo los escenarios de RV, guías de reflexión e instrumentos de evaluación, serán reutilizables y adaptables para la formación continuada, especializada y universitaria en otros centros hospitalarios.




