Las movilizaciones convocadas por Revolta Pagesa en protesta por el acuerdo UE-Mercosur han alcanzado su quinto día consecutivo, sumando la cuarta noche de concentraciones en puntos clave de la red vial catalana. Los cortes más persistentes se han registrado en la C-16, en el tramo entre Berga y Gironella, y en la C-38 en el paso fronterizo del Coll d'Ares, donde los manifestantes enfrentaron incluso el temporal de nieve del sábado.
El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, concertó una reunión con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, con la expectativa de que los bloqueos activos se levanten tras el encuentro. Ordeig abogó por la creación de un 'frente común' con las organizaciones agrarias para 'minimizar los efectos adversos' del Mercosur y la nueva PAC, e hizo un llamamiento a 'consumir producto local'.
“"Queremos un interlocutor válido, porque todo esto depende del Ministerio. Ya hemos asumido que el Mercosur nos lo tenemos que comer, pero pedimos una serie de puntos que intenten mitigar los efectos adversos."
Aunque se han levantado las concentraciones que bloqueaban los accesos al Puerto de Tarragona (A-27) y en Bellpuig, los cortes continuaban activos este lunes al mediodía en la AP-7 y la N-II, cerca del municipio de Pontós (Alt Empordà). La autoridad portuaria de Tarragona admitió que la protesta provocó una disminución del 88% en las entradas y salidas de camiones.
Los agricultores, representados por Guillem Solà, han reiterado su escepticismo con la Generalitat y han advertido que si en un par de semanas no se cumplen algunos de los puntos acordados, volverán a movilizarse. Entre las demandas que se llevarán a Madrid y Bruselas se encuentran las 'cláusulas espejo' y el control de fronteras.




