La primera fase, con un coste de 618.622 euros, permitió la colocación de 816 módulos solares en cinco puntos clave: el edificio del Ayuntamiento, la piscina de Olvan, los vestuarios de la pista polideportiva, el depósito de agua de Cal Rosal y el Centro de Servicios del Polígono Rocarrodona. Esta actuación fue subvencionada por la Diputación de Barcelona a través del programa Renovables 2030.
“"Vemos la posibilidad de compensar el excedente con el consumo de las empresas del polígono o de particulares, y crear un embrión de una comunidad energética."
La potencia total nominal instalada en esta primera etapa es de unos 500 kW, con una producción estimada de 1.300 kW/día solo en el Polígono Rocarrodona. Gracias a esta inversión, se calcula que el ahorro económico anual para el municipio será de 62.374 euros.
De cara al primer semestre de 2026, el ejecutivo local prevé una segunda fase con un presupuesto de 457.575 euros. Esta incluirá la instalación de placas en el Local Social de Cal Rosal, el Ateneu Olvanès y las piscinas de Cal Rosal. Esta apuesta estratégica se enmarca en la hoja de ruta del gobierno municipal (CUP) para una gestión más eficiente de los recursos y un firme compromiso con las energías renovables.




