La circulación se vio gravemente afectada en la Cataluña Central y el Pirineo debido a la nieve que comenzó a caer de madrugada. Aunque inicialmente eran copos finos, el descenso de la temperatura mantuvo la precipitación en forma de nieve durante gran parte de la mañana del lunes.
A las cinco de la tarde, la situación más complicada se concentraba en la Cerdanya y el Berguedà. Era obligatorio el uso de cadenas para circular por la GIV-4016 en Toses, la N-260r en Bellver de Cerdanya y la N-260 en Planoles (en el Ripollès, acceso a la Cerdanya). En el norte del Berguedà, la BV-4031 en Castellar de N'Hug también requería cadenas.
Otras vías de la Cerdanya que sufrieron complicaciones durante el día, pero que se resolvieron antes de la tarde, incluían la C-16 en Urús (cerca del túnel del Cadí), la C-162 en Riu de Cerdanya, y varias carreteras locales en Bellver de Cerdanya (LP-4033a y LP-4033b), Lles de Cerdanya (LV-4036), Prullans (LV-4037) y Montellà i Martinet (LV-4055).
Las afectaciones por la nieve también se extendieron al Alt Urgell, donde dos vías presentaron problemas de tráfico: la LV-4052 en Arsèguel, y la LV-5134 en Valls d’Aguilar, sumándose al conjunto de la red vial pirenaica afectada.




