Esta propuesta, aún en fase de definición, se concibe como un espacio de formación abierto e innovador, con la intención de conectar ambas partes de la frontera. Según la responsable de la fundación, el proyecto surge de un análisis que evidencia cómo la frontera administrativa sigue afectando las relaciones sociales, económicas y educativas en la Cerdanya.
“"Hay una frontera de estado que no tendría por qué separar tanto como separa, pero separa bastante."
Esta situación contribuye a una percepción de la comarca como periferia, con una doble centralidad hacia Barcelona y Girona en el caso catalán, y hacia Toulouse y Perpiñán en el caso francés. Ante esta realidad, la iniciativa propone un cambio de paradigma.
“"La idea es convertir la periferia en centro."
El objetivo es posicionar la Cerdanya como un referente en cooperación educativa y social, aprovechando experiencias existentes como el Hospital Transfronterizo.
La Universidad de Cerdanya se basaría inicialmente en tres pilares fundamentales. El primero es la Escuela del Convivir, enfocada en el desarrollo de habilidades personales y sociales, promoviendo la convivencia, la aceptación de la diversidad y el diálogo. El segundo eje sería una Universidad Popular, accesible a jóvenes y adultos sin requisitos de acceso previos, ofreciendo conferencias y formaciones que podrían evolucionar hacia itinerarios con reconocimiento académico y profesional. El tercer pilar sería un Campus Conectado, inspirado en modelos como el de Font-Romeu, que daría apoyo a estudiantes a distancia con acompañamiento pedagógico y actividades presenciales.
El proyecto, con financiación europea, tiene como fecha límite octubre de 2027. Hasta entonces, se llevarán a cabo un estudio de necesidades formativas, pruebas piloto de los tres ejes y la consolidación de alianzas institucionales y económicas. La Fundación Mentalitat Nova actúa como coordinadora de un consorcio que incluye actores de ambos lados de la frontera, como la Communauté de Communes Pyrénées Catalanes y la asociación Pep Dus, entre otros.
En cuanto a la ubicación física, aún no se ha definido una sede, pero se busca un espacio compartido en un solo edificio, con Puigcerdà como posible punto central de referencia. La finalidad es que la futura universidad se convierta en un verdadero instrumento de conexión entre comunidades, superando las divisiones administrativas actuales.




