El evento de este año ha destacado por un ajuste en el aforo, que ha pasado de 900 a 600 comensales para garantizar la seguridad y la comodidad. El alcalde de Puigcerdà, Joan Manel Serra, ejerció de anfitrión en una cita que contó con la presencia del conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, y el presidente del Consell Comarcal de la Cerdanya, Isidre Chia.
“"El año que viene, que es el 30º aniversario y es un número redondo, intentaremos hacer alguna actividad paralela para complementar esta cena tan esperada."
El menú, elaborado por el colectivo Cuina Pirinenca de Cerdanya, recuperó el trinxat como plato principal, acompañado de muslo de pato confitado. La colaboración fue transversal, con la participación de la Associació de Comerç de Puigcerdà y alumnos del Institut Pere Borrell. El presupuesto rondó los 50.000 euros, con apoyo de la Diputación de Girona.




