A pesar de reducir el aforo en un tercio respecto al año anterior para mejorar la logística y la seguridad, la cita mantuvo su espíritu multitudinario. El menú, diseñado por el colectivo Cuina Pirinenca de Cerdanya, puso el foco en el producto local, utilizando materias primas de proximidad aportadas por establecimientos de toda la comarca.
“"La base es una col que haya sido tocada por el hielo, una patata buena de aquí, hacer el tocino y con su jugo aliñar el trinxat."
Entre las autoridades presentes destacaron el conseller de Interior, Miquel Sàmper, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras. El alcalde, Joan Manel Serra, subrayó que esta edición sirve como punto de partida para preparar el 30º aniversario, donde se buscará dar un aire más popular al evento sin perder el formato de cena de gala que esperan los vecinos.




