El patrimonio escultórico de la capital leridana incluye firmas de renombre como Jaume Plensa, Antoni Abad o Benet Rossell. Sin embargo, la última gran incorporación fue precisamente L'Arbre Paer de Rossell, situada en la plaza Bores, que supuso el último hito de un catálogo que actualmente se encuentra paralizado en cuanto a nuevas obras.
Entre las piezas más icónicas que conviven con los peatones se encuentran la estatua de Indíbil y Mandoni, el monumento a Pau Casals de Josep Viladomat o la obra de Josep Subirachs dedicada a Lluís Companys. El inventario municipal también recoge elementos más contemporáneos y abstractos, como las estructuras de Albert Coma Estadella en Prat de la Riba.
Para el próximo año 2025, la Fundación del Paisaje de Lleida destinará más de 23.000 euros a la preservación de este legado. Los trabajos se centrarán en la restauración de piezas como la escultura Home y el mantenimiento de elementos singulares en los Camps Elisis, priorizando la conservación del arte ya existente frente a la creación de nuevas instalaciones.




