Los Mossos d'Esquadra recibieron la alerta sobre la celebración a las 23:00 horas del viernes. Inmediatamente, se activó un dispositivo de seguridad con controles en los caminos de entrada para evitar que la afluencia de público aumentara en la zona afectada.
La fiesta ha persistido a pesar del mal tiempo, con fuertes rachas de viento y lluvia que han convertido el espacio en un barrizal. Por el momento, la policía no ha recibido denuncias vecinales por molestias acústicas derivadas de la música.




