Los copos comenzaron a caer durante la madrugada, y a primera hora de la mañana el paisaje ya estaba completamente cubierto de nieve. En puntos como Vimbodí i Poblet, el espesor se había incrementado notablemente, llegando a los cuatro dedos alrededor de las 10 de la mañana.
La situación de movilidad es especialmente delicada en las cotas más altas. La carretera C-14 se encuentra cortada al tráfico entre Solivella (en la Conca de Barberà) y Ciutadilla (en el Urgell) debido a la acumulación de nieve.
En cuanto a la N-240, la circulación se mantiene abierta, pero los vehículos deben extremar las precauciones, especialmente en el tramo que va desde L'Espluga de Francolí en dirección a Lleida.
Las máquinas quitanieves están trabajando intensamente por toda la comarca para garantizar la movilidad y limpiar las vías principales, incluidos los accesos a lugares emblemáticos como el Monestir de Santa Maria de Poblet, que ha quedado completamente blanco.




