El acto, enmarcado en el programa de Benvinguda Tardor, tuvo que ser trasladado del 4 de octubre por las restricciones derivadas del temporal de lluvia. La alcaldesa Rosa Huguet recordó los inicios de la 'colla gegantera' en 1996 y entregó recordatorios a los impulsores, portadores y 'grallers' originales. Algunos de ellos volvieron a portar los gigantes Joaquim, Elisabeth y el Genet.
La escultura, obra del escultor Virgilio Serna, se suma a las ya existentes en el municipio dedicadas a otros bailes populares y entidades locales, como el Ball de Gitanes, La Patusca, las 'colles de foc', los 'capgrossos' y las 'colles bastoneres'.
Los Gigantes de Canyelles, Joaquim y Elisabeth, nacieron en 1995 inspirados en los barones de Canyelles, Joaquim Terré i Pons y Elisabet Ciurana i Pardina, simbolizando la historia del municipio y su independencia en 1627. Su construcción fue encargada al taller Sarandaca de Granollers, dirigido por Ramon Aumedes, con una inversión de dos millones de pesetas.
Durante nueve meses se trabajó en su creación, definiendo rasgos y vestimenta, y se impulsó la creación del grupo de 'grallers' acompañante. Se conservan anécdotas como el cambio del color de los ojos de la baronesa a verde esmeralda y el pergamino que lleva Joaquim, símbolo de la historia del municipio.
El 24 de julio de 1996, Joaquim y Elisabeth llegaron a Canyelles, convirtiéndose en protagonistas de la vida cultural. Durante treinta años han presidido fiestas y 'cercaviles', manteniendo viva la tradición con diversas generaciones.




