El proyecto, que pretende romper con el modelo radial que obliga a pasar por Barcelona, permitirá que millones de pasajeros anuales se desplacen entre municipios de la segunda corona metropolitana de manera directa. La iniciativa, que se encuentra pendiente desde el año 2010, ha sido reivindicada por los ediles como una necesidad histórica para mejorar la calidad de vida de los vecinos.
La infraestructura contará con 120 kilómetros de vías, de los cuales 68 serán de nueva construcción y 43 serán soterrados. Con un total de 40 estaciones, 23 de las cuales serán de nueva creación, el trazado dará servicio a más de tres millones de personas. La inversión prevista asciende a 5.200 millones de euros, según los acuerdos establecidos entre las administraciones.
El calendario de ejecución prevé una puesta en marcha progresiva que culminará en 2041. Los primeros trabajos se centrarán en el tramo entre Santa Perpètua y Sabadell, con una previsión de inicio de circulación entre 2033 y 2034, siguiendo con las fases posteriores que conectarán el resto de comarcas implicadas.




