La situación meteorológica se complicará en las próximas horas con la llegada de un frente que podría descargar más de 100 litros por metro cuadrado en una sola jornada. El nivel de alerta se ha elevado a naranja en puntos como el Empordà, la Garrotxa, el Ripollès y la Selva.
Además del agua, la borrasca Regina trae asociado un fuerte temporal marítimo. Las previsiones indican olas que superarán los 2,5 metros de altura en toda la costa. Por este motivo, Protección Civil mantiene la prealerta del plan Inuncat.
Se espera que el jueves sea la jornada más crítica del episodio, con rachas de viento que ya han alcanzado los 72 km/h. La inestabilidad empezará a remitir durante la tarde del viernes, cuando los avisos se irán desactivando progresivamente.




