El conjunto de la Garrotxa dominó la primera mitad gracias a una presión asfixiante. Martí Soler adelantó a los visitantes con un gran cabezazo tras una falta botada por Pedro del Campo, reflejando la superioridad inicial del equipo de Roger Vidal.
Tras un penalti fallado por Biel Farrés justo antes del descanso, el filial reaccionó en la reanudación. Carles Garrido empató desde los once metros y Sarasa puso por delante a los locales tras una buena acción colectiva.
En los minutos finales, la efectividad del Girona B sentenció el choque. Los tantos de Mario y Gibi redondearon una goleada que permite al filial escalar posiciones en la tabla y ganar confianza para el tramo decisivo de la temporada.




