Tras la victoria en el campo del Mallorca, el Girona afronta el partido contra Osasuna fuera de la zona de descenso por primera vez en cuatro meses y medio. Este logro obliga a los de Míchel a acelerar y buscar la victoria en Montilivi (18:30 h), ya que un tropiezo podría suponer volver a la zona roja si el Valencia gana al Elche en Mestalla.
El duelo se produce en medio de un contexto marcado por el mercado de fichajes. El Girona aún no podrá contar con Echeverri, y tampoco estará Solís, con permiso para cerrar su salida. Sin embargo, la victoria en Son Moix ha permitido al equipo recuperar la confianza y demostrar su capacidad ofensiva, incluso con la baja sensible de Ounahi y la duda de Witsel por problemas físicos.
Ser valientes es una obligación, ya que el premio lo vale, puesto que en caso de ganar el Girona podría dar otro salto en la clasificación.
El objetivo es encadenar dos victorias por primera vez en la temporada, manteniendo la línea ofensiva mostrada en Mallorca con la movilidad de Tsygankov, Bryan Gil y Vanat, con el apoyo de Lemar. Además, el partido es crucial para mejorar el rendimiento en Montilivi, donde el Girona solo ha ganado dos partidos hasta ahora.
La gran novedad en la convocatoria es el regreso del capitán, Cristhian Stuani, un mes y medio después de su lesión. El uruguayo no jugaba desde el empate contra el Betis el 23 de noviembre. Osasuna, por su parte, llega a Girona como el peor visitante de la categoría, habiendo sumado solo dos puntos y tres goles en nueve partidos fuera de El Sadar.




