El futuro del guardameta alemán Marc-André Ter Stegen es clave para los movimientos del mercado en el Girona FC. Tras abandonar la concentración del Barça en Arabia Saudita por molestias en la rodilla, el jugador confirmó ayer su regreso a las órdenes de Hansi Flick, después de que las pruebas médicas descartaran cualquier lesión.
La ausencia de problemas médicos permite al alemán seguir buscando una salida que le garantice minutos y la posibilidad de aspirar a la titularidad en el Mundial, especialmente tras la retirada de Neuer y con la portería de la selección dirigida por Nagelsmann vacante. El Girona está a la espera para negociar los términos de un posible préstamo.
El principal obstáculo es el elevado salario de Ter Stegen, capitán y uno de los cinco jugadores mejor pagados de la plantilla azulgrana, con una ficha anual de 15 millones de euros. Se estima que el Girona podría asumir entre 1 y 2 millones de euros de los seis meses restantes de contrato, un porcentaje que el FC Barcelona aún debe aprobar.
Por otro lado, el portero croata Dominik Livaković, que tenía permiso para resolver su futuro, ha regresado a los entrenamientos con el Girona a las órdenes de Míchel. Después de casi diez días, Livaković no pudo concretar su cesión al Dinamo de Zagreb, operación que dependía de un acuerdo previo con el Fenerbahçe.




