El malestar se centra en la aplicación del protocolo de la Unión Europea que exige la eliminación completa del rebaño al detectar un foco de DNC, incluso si solo hay un animal positivo. Esta medida es vista como un golpe devastador que anula años de trabajo de selección y cuidado del ganado.
“"Si tenemos un ternero enfermo, nos lo matan todo. Esto no lo podemos soportar, tenemos que ir caso por caso."
Sindicatos como Coordinación Rural (CR) acusan al Ministerio de Agricultura, dirigido por Annie Genevard, de mala gestión y demandan una vacunación generalizada. Las protestas han incluido el bloqueo de vías clave como la autopista A9 en Narbona y la A61 en Carcasona. Hasta el 14 de diciembre, se han registrado 113 brotes en Francia, siendo Cataluña Norte uno de los departamentos más afectados (21 brotes).
Tras las movilizaciones, el Gobierno francés anunció una campaña de vacunación de 750.000 bovinos en las áreas de riesgo. Por otro lado, en la Cataluña del Sur, la situación mejora: las restricciones se levantarán en Cassà de la Selva el 26 de diciembre y el foco de Castelló d'Empúries se dará por finalizado el 8 de enero, tras contener 17 focos detectados desde el 3 de octubre.




