La crisis interna enfrenta a los seguidores de Marc Puigtió, apoyado por Oriol Junqueras, contra el sector de Àdam Manyé, que representaba la continuidad del proyecto de Quim Ayats. La dirección saliente afirma que la moción carecía de las garantías mínimas exigibles en una organización democrática.
“"Es un procedimiento impulsado sin transparencia ni las garantías mínimas que se exigen en una organización democrática."
La dimisión forzada obligará a iniciar un proceso de renovación de los cargos orgánicos en la ciudad. Los miembros salientes han pedido que el nuevo proceso sea 'abierto, plural y participativo', alejando las siglas del partido de los intereses personales de cara a los comicios de 2027.




