El documento que define el futuro Plan de Protección y Ordenación del Litoral (PPOL) dibuja un escenario crítico para la Costa Brava. Según el diagnóstico del Govern, la presión urbanística y el cambio climático amenazan la sostenibilidad del paisaje y la economía local.
“"Es prioritario encontrar una gestión consensuada y que tenga en cuenta la sostenibilidad."
El plan, con horizonte hasta el año 2100, propone la renaturalización de ecosistemas y la creación de un atlas de paisajes de riesgo. Se establecerán criterios estrictos para autorizar actividades en la costa, priorizando la seguridad ante temporales.




