En la comarca de la Cerdanya, la estación de La Molina, gestionada por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), ha destinado cuatro millones de euros a proyectos medioambientales. Destaca la reforma del refugio Niu de l'Àliga, convertido en un edificio de energía positiva gracias a placas solares.
“"Su tipo de construcción permite que las habitaciones estén a veinte grados cuando la temperatura exterior es de diez grados bajo cero."
De cara al futuro, FGC planea una inversión de 40 millones de euros en Vallter, en el Ripollès, para un nuevo telecabina. Mientras tanto, en la Val d'Aran, Baqueira Beret se enfoca en la descarbonización de las máquinas pisanieves mediante el uso de hidrógeno y aceites vegetales.




