La explicación científica del enamoramiento: el papel clave de las hormonas en la felicidad

La dopamina, la oxitocina y la serotonina son responsables de la euforia inicial, mientras que el cortisol explica la sensación de nerviosismo.

Representació abstracta de connexions neuronals o un cervell il·luminat que simbolitza l'amor i la felicitat.

Representació abstracta de connexions neuronals o un cervell il·luminat que simbolitza l'amor i la felicitat.

El enamoramiento, un estado de intenso bienestar y deseo, es impulsado por un cóctel de hormonas como la oxitocina y la dopamina, que activan el sistema de recompensa cerebral.

Al principio de una relación sentimental, el organismo se encuentra dominado por hormonas vinculadas a la felicidad y el bienestar, como la dopamina, la serotonina y la oxitocina. Estas sustancias son clave en la generación de sentimientos intensos de euforia y apego, influyendo tanto en el estado de ánimo como en las respuestas físicas del cuerpo.

"El enamoramiento activa áreas específicas del cerebro, como el sistema de recompensa y la corteza prefrontal. Esto puede influir en la toma de decisiones, la percepción del riesgo y la regulación emocional. También se ha observado que, en las primeras etapas, los niveles de cortisol, la hormona del estrés, pueden aumentar temporalmente, lo que explica la sensación de nerviosismo o ansiedad inicial."

Belinda Manzano · Responsable del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela
La oxitocina, conocida como la “hormona del abrazo”, reduce el estrés y promueve la creación de lazos afectivos. La dopamina, la “hormona de la felicidad”, genera euforia y satisfacción, mejorando la motivación. La serotonina, por su parte, regula el estado de ánimo, contribuyendo al equilibrio emocional y reduciendo la ansiedad en las primeras etapas.

"En el ámbito psicológico, el enamoramiento transforma la manera en que pensamos, sentimos y actuamos. En esta etapa, las personas tienden a enfocarse más en su pareja y a mostrar mayor disposición para fortalecer el vínculo emocional."

Carla Álva · Experta en Psicología
Más allá de los efectos biológicos, el amor tiene un impacto psicológico profundo. Las relaciones afectivas positivas actúan como un factor protector frente a la depresión, disminuyendo la soledad y mejorando la autoestima al sentirse apreciado y comprendido, fomentando un estilo de vida más equilibrado y una mayor motivación para cuidar la salud.
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