La decisión, tomada por el Departamento de Justicia y Calidad Democrática, ha conllevado la suspensión de juicios y otros trámites, quedando solo activo el servicio de guardia en el edificio de la avenida Ramón Folc. Esta situación ha obligado a los trabajadores a ejercer sus funciones con ropa de invierno durante semanas.
“"En oficinas de la sede judicial se han llegado a registrar temperaturas de 10 °C, una situación que considera inasumible tanto para los trabajadores como para los ciudadanos que han tenido que acudir a los juzgados."
El departamento atribuye la avería a la antigüedad del edificio y a los largos plazos de suministro de las piezas necesarias para la reparación definitiva. Como medida inmediata, se ha anunciado la instalación de calefactores provisionales para garantizar unas condiciones mínimas de temperatura.
El Colegio de la Abogacía de Girona emitió una circular interna informando a los letrados de la autorización para no asistir al lugar de trabajo. Sin embargo, el Colegio recomendó a los profesionales llamar previamente para confirmar si la incidencia afectaba su actividad, ya que no disponían de datos concretos sobre los juicios suspendidos.




