La nueva dirección, que cuenta con Annabel Moya como secretaria general, obtuvo 48 votos a favor de un total de 52 emitidos. El relevo se produce tras la renuncia colectiva de la anterior ejecutiva, que denunció presiones y falta de democracia interna ante la moción de censura promovida por sectores cercanos al candidato a la alcaldía, Marc Puigtió.
“"Esta ejecutiva nace manchada, de un proceso que tenía como único objetivo ir contra la ejecutiva anterior."
Desde la nueva cúpula se defiende la legitimidad del proceso, avalado por la sede central de Calàbria y supervisado por Pau Morales. Argumentan que la anterior dirección bloqueaba el trabajo del candidato elegido por la militancia. Por contra, los críticos señalan que la participación no alcanzó el 50% del censo, que actualmente se sitúa en 107 personas.




