La gran afluencia registrada durante el periodo navideño se debe principalmente a las condiciones óptimas de la nieve, con espesores que alcanzaron hasta los 250 cm. Estas condiciones fueron posibles gracias a las importantes nevadas caídas entre el 25 y el 27 de diciembre, complementadas por una borrasca previa en la semana del 22 de diciembre.
En cuanto a las estaciones de la Cerdanya, La Molina, gestionada por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), registró una afluencia de cerca de 73.000 personas. Los portavoces de FGC destacaron que las condiciones meteorológicas favorables permitieron abrir la totalidad de las pistas. La otra gran estación de la comarca, La Masella, tuvo días con más de 9.000 esquiadores, con los hoteles de la zona colgando el cartel de completo semanas antes.
“"Nuestros visitantes han podido disfrutar de unas experiencias inolvidables, no solo con el esquí sino también con todo lo que ofrece Pirineu365 en cuanto a actividades complementarias y oferta gastronómica."
El éxito se extendió a las estaciones del Ripollès. Vall de Núria cerró las fiestas con 27.300 visitantes, ofreciendo el 100% del dominio esquiable abierto y todas las actividades del parque lúdico disponibles. Por su parte, Vallter registró más de 16.300 visitantes, acumulando más de 2,5 metros de nieve esta temporada, lo que también permitió la apertura total de sus pistas.




