Los mecánicos de las comarcas gerundenses, agrupados bajo la patronal Corve, experimentan un aumento significativo de la carga de trabajo, pero reconocen que no tienen suficientes profesionales para cubrir la demanda. Esta situación se agrava por la dificultad de incorporar talento joven, a pesar de los esfuerzos en formación dual con los institutos.
El presidente de Corve, Jordi Solà, ha señalado que la electrificación del parque automovilístico obliga a buscar perfiles más técnicos, aunque la demanda de mecánicos "de toda la vida" se mantiene. Además, las demoras en la obtención de recambios también contribuyen a alargar los tiempos de reparación.
“"Hay trabajo para ambos perfiles: mecánica tradicional para los vehículos antiguos y perfiles técnicos para los nuevos modelos electrificados."
El problema del relevo generacional se hace más evidente por la antigüedad del parque automovilístico gerundense. La media de edad de los vehículos ha pasado de los 10 años antes de la pandemia a los 15 actuales, lo que mantiene una alta demanda de reparaciones tradicionales.
La llegada de los coches híbridos y eléctricos ha forzado a los talleres a realizar una "inversión importante" en maquinaria, tecnología y equipos de protección individual (EPIS). Otro inconveniente es la falta de mantenimiento preventivo de los vehículos por parte de los propietarios, que buscan ahorrar y acaban provocando averías más costosas.




