Varios municipios catalanes han acogido este fin de semana la Fiesta de Sant Antoni Abat, una celebración en honor al patrón de los animales y de la vida rural. Esta festividad suele incluir la bendición de los animales y desfiles populares como parte de los actos festivos.
En Girona, el acto central se llevó a cabo en el barrio de Palau-Sacosta, concretamente en la calle de la Iglesia de Sant Miquel, tal como estaba previsto para el domingo. La lluvia fue la protagonista de la jornada, pero no impidió la realización de la ceremonia.
La tradición se mantuvo viva, demostrando que la devoción por el patrón de los animales es más fuerte que las inclemencias meteorológicas.
Aunque el evento pudo celebrarse con normalidad, la organización notó una asistencia de participantes ligeramente inferior a la de otros años, debido a las condiciones meteorológicas adversas que afectaron la participación popular.




