Esta reducción sitúa los impagos en el 2,4% de los préstamos totales, una cifra casi idéntica al 2,36% registrado en septiembre de 2008, momento que marcó el inicio de la crisis tras la quiebra de Lehman Brothers. El saldo de créditos impagados de los hogares se situó en 15.698 millones de euros, gracias tanto al descenso de los préstamos pendientes como al incremento de la financiación concedida por la banca.
La tasa de impagos de los hogares alcanzó un máximo histórico del 7,1% en marzo de 2014, y desde entonces ha descendido de forma casi ininterrumpida.
La mejora se debe fundamentalmente a la buena evolución del empleo, con España registrando un nuevo máximo histórico anual de 21,84 millones de trabajadores afiliados a la Seguridad Social. Además, la bajada de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), que situó el precio del dinero en el 2% entre junio de 2024 y 2025, ha proporcionado un alivio financiero a las familias.
Por segmentos, la morosidad de las hipotecas fue la que más cayó, situándose en el 1,85%, el nivel más bajo desde septiembre de 2008. Sin embargo, el crédito al consumo experimentó un ligero aumento en el saldo moroso, aunque la tasa se moderó ligeramente hasta el 4% debido al aumento del crédito total concedido.




