El entrenador madrileño destacó que, especialmente en la primera parte, el equipo mostró superioridad en el juego, pero sin capacidad de finalización ni remates a puerta. Subrayó que en este tipo de encuentros el Girona debe ser más efectivo para generar ocasiones claras.
“"La sensación es que controlamos el partido. Ellos tuvieron una ocasión y marcaron. Nosotros generamos pocas, pero la sensación es que hicimos poco para ganar el partido cuando lo estás controlando."
Sobre el impacto de la derrota, Míchel admitió que se perdió una oportunidad importante, aunque no definitiva. En cuanto al mercado de fichajes, afirmó que la plantilla ha mejorado con las incorporaciones realizadas hasta la fecha.
El míster quiso ofrecer una “dosis de realidad” al entorno, recordando que el objetivo primordial es alcanzar los 42 puntos para asegurar la permanencia en Primera División. Insistió en que ganar partidos en la máxima categoría no es una tarea sencilla.
Finalmente, elogió al veterano jugador del Oviedo, Santi Cazorla, afirmando que “el talento no se pierde” y comparando su influencia con la que ejerce Stuani en el conjunto gerundense, como figuras clave en la profesionalidad y rendimiento del equipo.




