Tras la pausa estival, la audiencia pública del mes de octubre comenzó con un minuto de silencio en recuerdo y homenaje a las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Toledo el miércoles anterior. En el acto, con una veintena de asistentes, se trataron diversos puntos de interés municipal.
Se debatió el estado de la Baixada de Can Roldós y del Torrent Xaret tras las recientes lluvias. El Ayuntamiento explicó que ambas vías se encuentran en sectores aún no recepcionados, limitando su intervención. En el caso de la Baixada de Can Roldós, se ha solicitado a la Autoridad Ter-Llobregat que repare los daños causados por dos fugas de agua durante el verano.
También se preguntó por el proyecto de reparación de aceras y arbolado en la zona de Can Valls. La alcaldesa confirmó que esta actuación se incluirá en el presupuesto de 2027. Se aclaró el proceso de respuesta a instancias municipales pendientes.
Vecinos de Cabrils expusieron preocupaciones sobre seguridad vial, incluyendo señalizaciones, falta de visibilidad, problemas de paso y estacionamiento, y la situación del mobiliario urbano. Se tomó nota para valorar futuras actuaciones con la Policía Local.
Respecto al nivel de radón en equipamientos municipales, se informó que los niveles monitorizados son muy bajos y por debajo de los umbrales que requerirían medidas correctoras.
Finalmente, se trató la gestión del servicio de agua de Can Tolrà durante el verano, a cargo de la empresa contratada por el Ayuntamiento tras una intervención de urgencia.
La próxima audiencia pública, la última del año, tendrá lugar el jueves 17 de diciembre.




